Tema 1: La enseñanza de las lenguas en el presente modelo educativo, estatal y autonómico

¡Hola mundo!

Hoy toca pensar y reflexionar. Toca hablar con nuestros padres y madres, amigos y amigos y conocidos y conocidas. Y toca hacer una pregunta muy fácil: ¿Tú fuiste a EGB? ¿BUP? ¿COU? ¿ESO? ¿Bachillerato? o ¿FP?



Y es que si comparamos las respuestas, nos sorprenderemos de la variedad de las mismas. ¿Y por qué tantos cambios? ¿A qué se debe?







Dejadme que os ilustre...


La historia de la educación en España está marcada por las luchas políticas y por el progreso de las sociedades modernas. Debido a esta inestabilidad política, España ha sufrido muchos cambios en educación que se ven reflejados en las siete leyes educativas aprobadas, pero sólo tres de ellas han sido los ejes de la educación española. La de 1970, la LOGSE y la LOE. Actualmente, es la LOMCE la ley educativa en vigor en España. 



Esta rápida sucesión de leyes se debe fundamentalmente al constante cambio de gobierno de nuestro país y al interés de los gobiernos por regular algo tan esencial como la educación. Porque la educación se ha convertido en uno de los principales medios de difusión y adoctrinamiento que cambia según los intereses del partido político en el poder. ¿Pero quienes son para hacer cambios tan importantes en el campo de la educación? ¿Acaso han estudiado psicología, pedagogía o son docentes? ¿Saben cuál es la realidad de los centros educativos españoles?




Pues seguramente la respuesta a todas estas preguntas sea negativa. De hecho, ante la falta de consenso que regule el sistema educativo, sería necesario que la totalidad de agentes implicados en el campo de la educación se sentasen en una mesa de trabajo y elaborasen una normativa nacional básica que cubra las necesidades mínimas y que responda a las preocupaciones de cada uno de ellos.



Además, la utilización de la educación como una herramienta de difusión ideológica es algo que debería erradicarse de nuestro sistema educativo. Por ejemplo, materias como religión deberían quedarse al margen puesto que la única que se enseña es la católica y en el mundo globalizado en el que vivimos conviven más religiones. De hecho, la educación debería centrarse en responder a cuestiones verdaderamente importantes como proporcionar una buena y completa formación a nuestro alumnado que le va a enseñar a desarrollar habilidades para la vida cotidiana: mejorar su nivel en el conocimiento de una segunda o tercera lengua que los capacite para su desenvolvimiento posterior en un mundo globalizado, o la tolerancia y el respeto al tratar a todos los alumnos por igual, sin desatender a ningún estudiante, o fomentar su pensamiento crítico y su solidaridad para participar en la ciudadanía de forma activa. 

Está claro que los estudiantes se llevan la peor parte de todo este cambio continuo y sin fin de leyes educativas. Empiezan con un sistema, cambian y no consiguen adaptarse. Sin embargo, en ningún momento se habla del descontrol que esto provoca en los docentes a la hora de realizar las programaciones o planear las actividades. Este cambio provoca caos y descontrol y cuando un docente tiene todo el temario planeado y preparado llega otra ley y tiene que hacer modificaciones. Al final lo único que traen estas leyes son un peso burocrático para los docentes.



¿Y vosotros que opináis? 




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